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MI PUEBLO

TODO ES UN MOMENTO Aquellos estados y orígenes prístinos sonríen al unísono de una mirada o de un par de brazos que alegremente se abren para acogerme cada vez que llego a este pedazo de suelo, mi pueblo, mi terruño, mi cuna, mi embeleso. Es una experiencia indescriptible saber que alguien espera en el otro lado, probablemente de la vida, con palabras y gestos pletóricos de cariño y benevolencia: ¡te vimos de nuevo! ¡Hemos estado contando los días de tu llegada! ¡Siempre pensamos en ti! Estas frases no hacen más que resonar cada día en lo profundo de mí ser para construir nuevos espacios de satisfacción y algarabía que continuarán impertérritos a través de la vida. Y es que en estas expresiones también encuentro el desfile de los recuerdos que en todo momento hemos compartido y prodigado unos a otros sobreponiéndolos a las preocupaciones pueriles que muchas veces se ciernen alrededor del hombre. Por eso cada vez que llego a mi pueblo me siento en el Tabor de los vínculos vincu...

RENACER Y DORMIR

DESTERRADO DEL  PARAÍSO Se despierta con una mirada azorada, mientras el universo se inserta en el bullicio de una vida furibunda. Se ha despertado, pero parece dormir en el silencio de unos pasos que a veces se yerguen señoriales, otras veces, se ufanan de su trayecto. Ha despertado no de su sueño, sino de aquello que no le permite dormir. Entonces, empieza la reminiscencia de aquellos momentos en los que las campanas elevaban sus toques inefables, las voces cantaban canciones armoniosas, el mundo tendía su manto sobre él y los coros acompañaban con una algarabía superlativa. La tranquilidad se había encarnado. La paz, la protección dejaban de ser ideas quiméricas para convertirse en un espacio palpable, pletórico de melifluídad. Es así como los recuerdos se yuxtaponen para tratar de componer una vida nostálgica, pero con ansias de ser mucho más que vivir. Ha despertado para recordar su primer llanto. Es otro mundo, menos protegido, hostil, apático, indiferente, agresiv...

LA CIENCIA EXACTA

UN ELOGIO A LA SUBJETIVIDAD Vivimos en el mundo de las perspectivas, ya no buscamos la verdad como fin, porque ésta es el proceso de búsqueda que un sujeto realiza en los devenires de la vida. Es aquí  donde el mundo externo adquiere diferentes matices para concebirse como un abanico de posibilidades y de escalpelo. Son nuestras visiones las que se imbrican a través de los intersticios mentales para hacer nacer ideas nuevas,  maneras de pensar, modos de mirar y mirarnos. Entonces, nos insertamos en el encuentro de mundos internos y externos insospechables que se deslizan o se abren a  lo desconocido, a lo virginal. Estas maneras de concebir el mundo no solo recrean circunstancias, sino que también abren surcos fértiles para nuevas experiencias. Es así como nuestras relaciones sonríen frente a las nuevas gestaciones mentales. A veces, parece que los horizontes se han diluido lampedusinamente, pero la realidad nos dice que simplemente han cambiado de lugar, entonces,...

DESPERTAD!!!

UN ESTADO DE ENSOÑACIÓN Cuando los devenires de la vida dirigen su mirada sobre los presupuestos del  destino, nace una palabra, una idea, una oración, una vida nueva diseñada sobre aquello que no se dice. Es decir, aquellos mensajes implícitos que subyacen en el fondo de lo evidente, de lo palpable. Cada día vamos descubriendo un abanico de circunstancias  reales como la realidad, sin embargo, no nos hemos detenido un momento a pensar y a reflexionar en lo ignoto y desconocido de estas circunstancias, porque puedo decirlo, sin una sombra de duda, que detrás de cualquier evento existe una realidad mucho más real que la realidad misma. Entonces, parece que la realidad se presenta sin apariencias y como por arte de magia asumimos entender y comprender el mundo sin quitarle el velo que  éste lleva. Lo que decimos, lo que escuchamos, probablemente, son los ecos o la resonancia de una voz casi inaudible, porque ésta no se encuentra en la superficie de nuestro mundo extern...

DRAMATIZANDO

EL DRAMA DE LA VIDA El día había empezado con algunos augurios loables y las voces sublimes de éstos me invitaron a iniciar un trayecto. Salí de aquel lugar con una algarabía gratificante, mientras mi respiración despertaba a los dioses que se encontraban dormidos en el seno de la comodidad. Mis primeros pasos fueron firmes y decididos, pero mientras avanzaba, la gallardía y la beligerancia de mis pasos se iban esfumando como unas huellas de humo.  Mi trayecto discurría en un camino angosto, pero largo. Caminaba acompañado por aquel que  siempre ha sido una prefiguración de una emanación  mental: yo mismo. Caminaba mirando al piso, otras veces, levantaba la frente para divisar las distancias entre lo conocido e impredecible. Mientras caminaba, se escuchaba los sonidos de otros pasos, la bulla de unos  carros destartalados, el sonido de voces que se conjugaban en algo indescifrable. Había caminado una distancia considerable, pero de pronto la voz de un ruido i...

LA LIBERTAD COMO INCERTIDUMBRE

INCERTIDUMBRE A veces,  este universo parece demasiado pequeño, pero otras veces se presenta como un gigante en gestación, entonces, le melifluidad de esta bipolaridad circunstancial se evapora y los días se transforman en una euforia exagerada o en  momentos soporíferos. Así,  de una manera vaga, diviso en los horizontes lejanos un parpadeo, una sonrisa, una palmada, una palabra. Pero todo parece confuso, fruto del azar, aunque mi espíritu rehúsa creer estas peripecias como fruto de la casualidad, ya que sus voces me dicen que cada cosa tiene una razón, una manera de ser, entonces, sin una sombra de duda creo en la causalidad. Justo cuando todo parece tener explicación o cuando pienso sobre lo que estoy pensando, nace la duda, la confusión, la curiosidad, el hambre de buscar algo más allá de lo evidente. Entonces, mis especulaciones se convierten en trayectos de un vigía. No voy en busca de respuestas, porque aún no tengo preguntas, no voy en busca de un punto, porque...

DISCURSO SOBRE EL DISCURSO

Aquellos silencios que fenecen al unísono de la longevidad me insertan en un universo que se mueve vertiginosamente. Entonces, las palabras no hablan sino a través de este mismo silencio y es éste silencio el que se convierte en mi historia, en mi verdad, en mi comunicación interna. Una vez convertido en discurso, me eleva al Vértice de  la contemplación y me permite percibir que nada es trascendental en este mundo, ni siquiera la trascendencia misma. Lo sublime y  lo extraordinario se convierten en acaeceres cotidianos con la forma de una palmada, de un sonrisa, de una palabra, de un saludo. Es así como lo extraordinario se convierte en lo ordinario. Tal vez estas líneas suenen a conclusiones, pero no lo son, son simplemente frutos fértiles de la confusión, de la incertidumbre, ya que no tengo ninguna premisa, excepto mi vida. No tengo ningún argumento, excepto mis intentos de argumentar. Pero me atreveré a formular una pregunta ¿cómo es que los seres humanos llegamos a esta...